Copyright 2026 - Custom text here

EL VIAJE DE LOS LINFOCITOS T EN EL BAZO

La homeostasis de la respuesta inmunitaria y su correcto funcionamiento depende substancialmente del flujo de células involucradas en la respuesta inmunológica adaptativa; denominadas linfocitos. Desde el siglo pasado, en la comunidad científica, especialmente en el gremio de los inmunólogos, se buscan describir los procesos mediante los cuales los linfocitos se desplazan entre y dentro de los órganos linfoides. El 19 de mayo de 2020, en la revista Immunity fue publicado un artículo de investigación elaborado por Anne Chauveau y diferentes colaboradores de la Universidad de Oxford, donde se manifiesta una serie de hallazgos que brindan un panorama más claro del desplazamiento de los linfocitos en un órgano linfoide secundario: el bazo.

La llegada al bazo…

Los linfocitos arriban al bazo por medio del flujo sanguíneo, a través de la red de arteriolas que lo irrigan. El grupo de investigadores logró delimitar los compartimentos foliculares en ratones transgénicos cuyos linfocitos T (LT) estaban marcados con una proteína fluorescente. Mediante el uso de técnicas de imagenología intravital (IIV: una técnica de imagenología avanzada que permite visualizar la circulación de células in vivo), analizaron la movilidad y velocidad de las células que se encontraban en tales compartimientos.

Los autores concluyeron que las células T migran en las zonas de T (ZT) de manera extensa con velocidades mayores a las observadas en los LT de la pulpa roja, los cuales se encuentran en un estado casi estacionario, con desplazamientos y velocidades leves. Este proceso se considera el posible resultado de una baja expresión de ICAM-1 (glicoproteína que se expresa en células del sistema inmunitario también denominado CD54) en la pulpa roja en comparación con la zona marginal.

Asimismo, se identificó la ruta de entrada de los LT a la pulpa blanca y se observó que una proporción considerable de células, que presentan morfología elongada y alta motilidad, se acumula en estructuras que semejan vías que parecen conectarse con los compartimentos de la zona marginal y las ZT. Todo esto a través del monitoreo de los vídeos obtenidos por IIV.

La inspección minuciosa de estas estructuras sugirió que se extienden desde la pulpa roja hasta la pulpa blanca, atravesando el canal de entrecruzamiento característico de los compartimentos foliculares, donde el anillo de macrófagos de la zona marginal se interrumpe y permite el acceso continuo del compartimiento folicular de B con la ZT.

Con rumbo y dirección en los andamios celulares.

Los autores reportan que los LT unidos a estas estructuras tipo andamio presentan alta motilidad y velocidades similares a las reportadas en ZT, aunque estos viajan en trayectorias más distantes y más lineales, lo cual resulta en una migración altamente direccionada. Al mismo tiempo, más del 80% de las células unidas a las estructuras mostraron movimientos unidireccionales, desde la pulpa roja hasta la zona marginal orientadas hacia la ZT. Cabe mencionar que no se encontraron estructuras similares que guiaran la migración celular lejos de las ZT; por lo que aseguran que esto evidencia que el ingreso y egreso de las células se lleva a cabo por sitios que parecen no traslaparse, sugiriendo una vía de salida aislada.

Los andamios celulares… ¿de qué están compuestos? ¿requieren moléculas que promuevan la migración celular?

Otro hallazgo importante de la investigación fue la confirmación de que los andamios celulares están asociados a vasos sanguíneos, que forman pasajes perivasculares de T (PT) por los cuales los LT migran con alta direccionalidad hacia las ZT. Así, además del transporte celular entre órganos, se demuestra otra función de la vascularización del bazo.

De igual manera, concluyeron que los LT no migran a través del lumen de los PT, sino sobre la superficie externa de estos; donde interaccionan con fibroblastos que expresan extensamente CCL19 y CCL21 (quimiocinas que median el reclutamiento de LT naïve en la pulpa blanca). Por otra parte, evaluaron el efecto de las integrinas VLA-4 y LFA-1 y lograron dilucidar que promueven el movimiento de los LT, acelerando su migración. 

El papel del receptor CCR7 en la migración de linfocitos.

Los investigadores también analizaron LT sin CCR7, que es un receptor de quimiocinas acoplado a proteína Gi, con la finalidad de precisar el punto que regula en la ruta de entrada. Se observó que la capacidad de unión a PT y su posterior desplazamiento no se vio afectado. Sin embargo, las capacidades de los LT para llegar a las ZT fueron desafiadas, ya que disminuyeron su velocidad y se alejaron de las rutas de entrada. Lo que sugiere la necesidad del CCR7 en el proceso de desancle del PT necesario para que el LT entre a la ZT.

Los investigadores demostraron que la adhesión de los LT a los PT es dependiente de receptores acoplados a proteínas G mediante un tratamiento inhibitorio (exposición a la toxina pertussis). Lo cual sugiere que este es un proceso dinámico que involucra otros RAPG, distintos a CCR7.

 

¿Cómo el contexto inflamatorio modifica este proceso?

En la investigación se distinguió que la frecuencia en que los LT entran a las ZT se redujo cuando indujeron la activación de una respuesta inmunológica innata a los ratones. Además, lograron dilucidar que la reducción de CCL19 y CCL21 contribuye a dicha reducción concluyendo que lo observado era producto de la modificación de factores extrínsecos y no de las células per se; lo cual limita la migración linfocitaria. Al mismo tiempo, confirmaron la reducción en concentración de LT unidos a PT y defectos en el proceso de asociación a estas estructuras, ocasionando su permanencia en la pulpa roja del bazo.

 

Alcance e importancia de los hallazgos descritos.

Considero que la información brindada por esta investigación es fundamental para poder visualizar con mayor claridad los procesos intrincados que mantienen la homeostasis del sistema inmunitario. Mediante las técnicas de imagenología avanzada y varias moléculas fluorescentes, los investigadores lograron revelar este modelo atípico del movimiento de los linfocitos, tanto en contextos normales como inflamatorios. De manera que este conocimiento podría esclarecer blancos o alternativas terapéuticas de padecimientos donde la regulación de la motilidad linfocitaria es relevante.

A pesar de que no se encontraron los mecanismos de egreso y la propia investigación expuso otras interrogantes, las técnicas y el acercamiento utilizado por estos investigadores probó ser más que eficaz; abriendo la posibilidad de continuar con esta investigación por una vía y acercamiento semejante.

Para finalizar se invita al amable lector a visitar el siguiente enlace: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1074761320301230 donde podrá visualizar los vídeos e imágenes obtenidas por este grupo de investigadores, de manera gratuita, con la certeza de que le resultarán más que fascinantes.

 

Escrito por Luis E. León Rodríguez

Estudiante de la licenciatura Química Farmacéutica Biológica en la Facultad de Química de la UNAM.

Contacto: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

Referencias:

Chauveau, A., Pirgova, G., Cheng, H., De Martin, A., Zhou, F. Y., Wideman, S., Rittscher, J., Ludewig, B. y Arnon, T.I. (2020). Visualization of T Cell Migration in the Spleen Reveals a Network of Perivascular Pathways that Guide Entry into T Zones [versión electrónica]. Immunity, 52 (5), 794-807.

DOI: https://doi.org/10.1016/j.immuni.2020.03.010

Imagen tomada de:

8 Types of White Blood Cells. Crédito: Henrik Jonsson. Recuperada el 21 de mayo de 2020 en: https://www.thoughtco.com/types-of-white-blood-cells-373374

 

Consola de depuración de Joomla!

Sesión

Información del perfil

Uso de la memoria

Consultas de la base de datos